
algo cayó del cielo
no sabemos qué
el ángel abrió sus alas
vimos el fuego azul
atravesarnos en el sueño
el ángel hundió su cuerpo
en nosotros los dormidos
y nos quemó
la casa no soportó la luz
ni el temblor del aire
ni la huida
una mañana asi
no se olvida
somos testigos de
su último aliento
la piedra del cielo era una mentira